DarK In Tampere

jueves, 03 de mayo de 2007

Tampere, Finlandia, 4:36 a.m. Estoy solo con mi copa de Gin en la sala de ordenadores. Esta ha sido mi última noche de Be-Bop aquí.
Para todos aquellos que me conocéis, sabéis perfectamente que nunca lloro, es extraño incluso verme derramar una lágrima, aun en los momentos más duros. Quizás en los últimos 10 años no he tenido momentos con la carga emocional necesaria para que un corazón como el mío sienta ese pesar profundo y desgarrador que hace que una persona recia, de carácter tranquilo y sobrio como el mío sienta esas ganas, ese ardor interior ineludible que te avoca al amargo llanto, a ese que no se puede contener por mucho que tu cabeza te ordene tranquilidad.
Esta noche me he dado cuenta que realmente esto toca a su fin. Aunque en lo más profundo de mi ser siento la necesidad de volver a ver a esas personas que están en lo más profundo de mi corazón, esa gente que hace que mi vida cada día tenga sentido; de sentirme en mi país, con mi gente, en mi casa, soy incapaz de frenar esta terrible pena que hace que a estas horas esté aquí escribiendo estas líneas con el fin de reflejar el que para mí seguramente sea el sentimiento más amargo que una persona pueda tener, el sentir que pierdes a gente muy próxima a ti, personas que en tan solo 4 meses se han convertido en una parte más de tu ser, y que sin ellas sé que ya nunca más podré sentirme completo. Si alguien estuvo alguna vez de colonias, campamento o algo, sabe que incluso en 15 días puedes forjar amistades que recordarás toda la vida. Pero esto es eso elevado a la enésima potencia. No sólo es la gente en sí, sino sobre todo el saber que jamás en la vida volverás a pisar ese lugar en el que cada Miércoles, como si de una iglesia y sus parroquianos se tratara, nos reunimos los cientos de Erasmus en Tampere para pasar otra noche inolvidable todos juntos. Esa sensación de que mañana volverás a salir de fiesta, a tus lugares de siempre, con la gente de siempre, es reconfortante; pero cuando caes en la cuenta de que nunca volverás a entrar en Be-Bop y encontrarte a todo Lapinkaari, a la gente de la resi de la PIRAMK, a la Mikontalo People… Realmente es desolador.
Desde hace meses tenía muchas ganas de perder de vista a Finlandia, pero ahora que en 5 días tengo que volver a casa se que lo voy a echar de menos; no por el país, que siempre lo recordaré, sino por la gente, ese enorme grupo que se ha convertido en mi familia, amigos, conocidos e incluso “enemigos” en este tiempo, que nunca más volveré a ver (quizás a algunos sí, eso espero, pero jamás todos juntos). Es como perder una parte de tu mundo, una parte que durante un tiempo ha sido casi todo tu mundo. Podría intentar hacer una lista de nombres: Dani (el argentino), Alp, Marisa, Joana, Nicolas, Roselien, Silke, Guillaume, Leen, Mike, Katica, Silvia, Dorota (si, ella también), Johanna, Rebeca, Sandra, Kiko, Maria, Alexandra, Laura, Marina, Alessandro, Francesca, Sonia, Patricia, Estibaliz, Marc, Toby, El alemán hijoputa, El chino alemán, Cusni (sé que no se escribe así), Lola, Ana, Catia, Nacho, Sergio, Simone, Olga, Paula, Elvira, María, Letyzja, Muud, Elena, Sara, Prokopis, Panagiotis, Erdin, Cerem, Birsem, Andrew, Anna, Jonas, Alessandro el malo, Efthimia (la autista), El calvo de las fotos, Piotr, Miss bebop, Jazek, César, El tailandés raro, El alemán friki, Hasan, Sedat, Mahmud, Julien… Pero jamás podría recordar los nombres de todas esas personas que hacen que salir a Be-Bop sea como estar en casa; lo más parecido a una fiesta de amigos, pero decenas y decenas de almas juntas y pasándolo bien.
Momento únicos, como con Marc en la plataforma, canciones míticas, Boten Anna, conversaciones profundas, con Cusni, bailes inolvidables, esas congas!... Jamás podré olvidar tantos y tantos recuerdos que desde el 10 de Enero atesoro en las profundidades más recónditas de mi memoria, y que siempre Irán conmigo allá a donde vaya.
Este artículo habla sólo de Be-Bop, pero lo mismo se podría decir de los viajes (conociendo a los italianos, catalanes, noruegos en Tallin, por ejemplo), de las demás noches de fiesta en Tampere, de las muchas actividades todos juntos… El ir a cualquier cosa y saber que allí encontrarás a un montón de tus amigos, conocidos, gente que hace la Erasmus contigo… No se, no me quiero poner muy sentimental, pero realmente este artículo se escribe desde el corazón, no desde la cabeza, y estoy convencido de que esta experiencia jamás se repetirá, pero también sé que estos recuerdos perduran, y que esto no ha hecho más que enriquecer mi vida más de lo que 20 años de carrera podrían enriquecer.
También quiero que esto sea un brindis hacia mis compañeros, para que sepan lo geniales e importantes que han sido estos meses para mí, que sean conscientes del hueco que dejan en mí. Sueño, aunque sé que es imposible, con el día en que todos, absolutamente todos, volvamos a reunirnos en cualquier sitio, en cualquier momento, en volver a sentir que en media hora veré a toda esta gente junta, que podré hablar con todos, que podré volver a bailar con ellos, que podré recordar viejos tiempos y hacer como si nada hubiera pasado, hablar de donde hemos estado la última semana, de lo jodidos que estamos con los exámenes y las prácticas, el típico “Y tu que estudias? Hasta cuando te quedas? Por que elegiste Finlandia?”…
Espero que este pequeño texto no enfade a esa gente que dejé allí en España hace 4 meses, porque ellos saben que realmente son los que más me importan, que sin ellos la vida sería una mierda, que no podría vivir sin sentirlos a mi lado. Pero también espero que comprendan lo que siento por estos amigos, grades amigos que quedan aquí. De hecho si no fuera porque sé que cuando vuelva toda mi gente va a estar allí esperandome, no sé como podría afrontar ese momento en que el avión despegue y con él me aleje de mi Erasmus Family.
Sólo me queda decir que muchas gracias a todos, los de la lista y los que, ruego me disculpen, no están allí, gracias por haber hecho que 4 meses que pensaba maravillosos hayan sido mucho más. Que realmente creo que con palabras jamás sería capaz de expresar el torrente de sentimientos que ahora mismo me vuelven loco, pero desde aquí quiero decir que os voy a echar de menos, que tenéis un gran amigo en Salamanca, que siempre os recordaré, y que coño! QUE OS QUIERO A TODOS!!! Espero volver a veros a todos y que seais muy felices en vuestras vidas, todos os lo merecéis.

¡¡¡¡¡LONG LIFE TO ERASMUS!!!!!

PD: 5:23 a.m. Es de día en Tampere. I STILL LOVE YOU!

Tags: Be-Bop, Tampere, Finlandia

COMENTARIOS

jueves, 05 de junio de 2008

Por Invitado @ 23:21


Wenas:

He encontrad tu blog de casualidad; m he sentido tan identicad q he decidido a dejart 1comentario,aunq hace 1año que viviste sta experiencia,seguro q la tienes presente aún.

Stuve n Tampere n 2006.Vivía n Lapinkaari (si las paredes de esa resi hablaran...la de emocionantes y divertidas historias que contarían).He hecho los mismos viajs que tú:Tallin,Riga,Rusia Estocolmo.También íbamos al Be Bop ls juevs,martes tocaba DORIS y sábados SOKERI (luego pasó a llamarse CABARET).Los últimos tiempos allí abrieron RUMA,un local bastante chulo y d vez en cuando nos dejábamos caer por ONNELA.

M ha traído tantos recuerdos tu blog...la nieve, la sauna, las sensaciones.

jueves, 05 de junio de 2008

Por Invitado @ 23:32


y sobretodo los sentimientos de vivir una experiencia tan increíble. Los lazos que se crean entre las personas de tantos y tantos países son muy fuertes. Sabes que nunca será lo mismo cuando acabe, pero siempre tendrás los recuerdos,las fots...y guardarás contacto con la mayoria (q grand intenet). los spanish de mi tanda hicimos una kedada en las fiestas del pilar en ZGZ y nos veos siempre que podemos...cómo me enrrollo, sólo quería comparir mi erasmus.

saludos de una lapinkaariana madrileña